Durante el fin de semana pasado sucedieron unos acontecimientos poco frecuentes y altamente preocupantes en la localidad de Ubrique, la ermita de San Pedro levantada en 1801 y recientemente restaurada sirvió de lienzo para la exaltación de la ideología fascista nazi. Al parecer en la madrugada del sábado un grupo de jóvenes encapuchados fueron vistos y oídos por los vecinos en actitud violenta, gritando canciones en lo que parecía ser alemán.
La fachada del edificio amaneció ayer domingo con multitud de símbolos asociados a la ideología nacional socialista alemana, principalmente cruces gamadas, como se observa en la fotografía. La reacción del Ayuntamiento ha sido rápida y en la mañana de hoy lunes las pintadas fueron tapadas.
La Policía investiga si se trata de una posible organización juvenil asociada a colectivos ultraderechistas y de ideología neonazi o de una “travesura” de jovenes (posiblemente menores) sin connotaciones ideológicas preocupantes.

Las pintadas estarían mal pero que el color que le han dado al edificio es para echarse a llorar. "Pueblo BLANCO y serrano, cuna del artículo de piel"
ResponderEliminarPues sin duda el color es ¿hortera?...
ResponderEliminarNo sé si en realidad la original iglesia neoclasica, en algún momento tuvo ese color, pero teniendo en cuenta que en este pueblo la palabra restaurar se convierte en reformar en un dos coma tres,pues el único parecido será ( seguramente ).La fachada,
Eso sí, si tomamos como ejemplo la del San Juan de Letrán pues será en toda regla una reforma a gusto de no sabemos quién , pero que podia dejar las ideas para nuevas construcciones , en las que vayan más acorde.